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Galletas de Jengibre

60 min

Intermedio

30 personas

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Ingredientes

  • 160 ml de aceite vegetal
  • 60 ml de miel
  • 200 g de azúcar rubia
  • 2 huevos
  • 390 g de harina sin polvos de hornear
  • 5 g de canela molida
  • 5 g de jengibre en polvo
  • 5 g de bicarbonato de sodio
  • 2 g de sal

Paso a paso

¿Cómo hacer galletas de jengibre?
  • 1.

    Prepara los ingredientes secos: En un bowl grande mezcla la harina, la canela, el jengibre, el bicarbonato y la sal, luego revuelve hasta que todo quede bien integrado y deja el bowl a un lado mientras continúas con la receta.

  • 2.

    Mezcla los líquidos: En otro recipiente bate el aceite vegetal, la miel y el azúcar rubia hasta obtener una mezcla homogénea, después agrega los huevos uno a uno, batiendo bien después de cada incorporación.

  • 3.

    Forma la masa: Incorpora poco a poco los ingredientes secos al batido y mezcla hasta formar una masa suave. Si está demasiado pegajosa, añade una pequeña cantidad de harina adicional. Forma una bola, cúbrela con film plástico y refrigérala durante al menos tres horas para que tome consistencia.

  • 4.

    Hornea las galletas: Precalienta el horno a 180 °C, luego estira la masa sobre una superficie ligeramente enharinada hasta alcanzar cerca de 5 mm de grosor. Corta las galletas con los moldes que prefieras y colócalas en una bandeja con papel mantequilla. Hornea de 8 a 10 minutos, hasta que los bordes se vean apenas dorados.

  • 5.

    Enfría y decora: Deja que las galletas dulces reposen sobre la bandeja unos cinco minutos y luego pásalas a una rejilla hasta que estén completamente frías. Puedes decorarlas con glaseado o chocolate derretido si quieres darles un toque más festivo.

Tips para lograr galletas más ricas y aromáticas

  • Añade una cucharadita de ralladura de naranja o limón a los ingredientes secos para potenciar el aroma sin modificar la textura de la masa.
  • Integra una cucharada de azúcar rubia extra si buscas un dorado más parejo y un sabor ligeramente más acaramelado.
  • Refrigera la masa toda la noche cuando quieras galletas más definidas y con bordes limpios, ya que el frío ayuda a que mantengan mejor la forma en el horno.

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