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Helado de Oreo

20 min

Fácil

6 personas

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Ingredientes

  • 300 ml de crema para batir
  • 200 ml de leche entera
  • 80 g de azúcar
  • 5 ml de esencia de vainilla
  • 120 g de galletas Oreo
  • Sal

Paso a paso

¿Cómo hacer helado de Oreo?
  • 1.

    Prepara las galletas: Separa las Oreo y retírales el relleno, dejándolo aparte mientras sigues con la receta. Luego tritura las galletas dulces con las manos o en una procesadora hasta que queden en trocitos pequeños, sin convertirlas en polvo.

  • 2.

    Haz la base del helado: En un bowl, mezcla la leche, el azúcar, la esencia de vainilla y revuelve bien hasta que el azúcar se disuelva por completo.

  • 3.

    Bate la crema: Asegúrate de que la crema para batir haya estado refrigerada al menos 12 horas antes, luego viértela en un recipiente frío. Agrega una pizca de sal y bátela hasta que espese y forme picos suaves. Procura no batir de más para evitar que se corte.

  • 4.

    Une la mezcla: Cuando la crema esté lista, vierte sobre ella la mezcla de leche y azúcar e incorpórala con movimientos envolventes para mantener la textura aireada. Después, añade el relleno de las galletas que reservaste y mezcla hasta integrarlo.

  • 5.

    Agrega las Oreo: Añade los trozos de galleta triturada, reservando algunos para decorar al final. Mezcla con suavidad para repartirlos de forma uniforme.

  • 6.

    Congela: Una vez que esté todo integrado, pasa la mezcla a un recipiente hermético y llévala al congelador. Durante las primeras 3 horas, revuélvela cada 30 minutos para mantenerla cremosa. Después de ese tiempo, déjala congelar por completo unas 3 horas más.

  • 7.

    Sirve: Antes de disfrutarlo, deja el helado a temperatura ambiente unos 5 minutos para que se ablande un poco. Sírvelo en copas o conos y decora con más trocitos de Oreo por encima.

Helado de Oreo más rico

  • Agrega una cucharadita del polvo fino de Oreo a la mezcla para intensificar el sabor.
  • Incorpora una cucharada de leche condensada si quieres una textura más cremosa.
  • Añade los trozos de galleta cuando la mezcla esté bien fría para que se mantengan crocantes.

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