
20 min
Fácil
6 personas
Prepara las galletas: Separa las Oreo y retírales el relleno, dejándolo aparte mientras sigues con la receta. Luego tritura las galletas dulces con las manos o en una procesadora hasta que queden en trocitos pequeños, sin convertirlas en polvo.
Haz la base del helado: En un bowl, mezcla la leche, el azúcar, la esencia de vainilla y revuelve bien hasta que el azúcar se disuelva por completo.
Bate la crema: Asegúrate de que la crema para batir haya estado refrigerada al menos 12 horas antes, luego viértela en un recipiente frío. Agrega una pizca de sal y bátela hasta que espese y forme picos suaves. Procura no batir de más para evitar que se corte.
Une la mezcla: Cuando la crema esté lista, vierte sobre ella la mezcla de leche y azúcar e incorpórala con movimientos envolventes para mantener la textura aireada. Después, añade el relleno de las galletas que reservaste y mezcla hasta integrarlo.
Agrega las Oreo: Añade los trozos de galleta triturada, reservando algunos para decorar al final. Mezcla con suavidad para repartirlos de forma uniforme.
Congela: Una vez que esté todo integrado, pasa la mezcla a un recipiente hermético y llévala al congelador. Durante las primeras 3 horas, revuélvela cada 30 minutos para mantenerla cremosa. Después de ese tiempo, déjala congelar por completo unas 3 horas más.
Sirve: Antes de disfrutarlo, deja el helado a temperatura ambiente unos 5 minutos para que se ablande un poco. Sírvelo en copas o conos y decora con más trocitos de Oreo por encima.
Helado de Oreo más rico
Pizza Catrina