
15 min
Fácil
4 personas
Prepara la base: Pela los plátanos, córtalos en rodajas y colócalos en una bolsa o recipiente, luego llévalos al congelador por al menos 3 horas o hasta que estén bien firmes.
Procesa los ingredientes: Cuando la fruta esté congelada, pásala a una licuadora o procesadora y agrega la leche, la crema fría o yoghurt natural, la miel y la vainilla. Procesa hasta obtener una mezcla cremosa y homogénea. Si te gusta, añade una pizca de canela para darle un toque más aromático.
Congela nuevamente: Una vez lista la mezcla, colócala en un recipiente hermético y llévala al congelador por 2 a 3 horas para que tome más cuerpo. Si prefieres una textura tipo “soft”, puedes servirla de inmediato después de procesarla.
Sirve: Sirve el helado en copas o conos y decóralo con rodajas de plátano fresco, un chorrito de miel o unos chips de chocolate por encima.
Tarta de chocolate con fantasmas de merengue