
90 min
Fácil
3 personas
Macera la fruta: Lava las moras con cuidado y colócalas en una olla de fondo grueso junto con el azúcar. Mezcla suavemente y déjalas reposar durante 1 hora, hasta que suelten parte de su jugo y el azúcar comience a disolverse.
Esteriliza los frascos: Mientras las moras reposan, hierve los frascos y sus tapas en una olla con agua durante 10 minutos. Luego, retíralos con una pinza y déjalos secar boca abajo sobre un paño limpio.
Cocina la mermelada: Agrega el jugo de limón a la olla y lleva a fuego medio. Cuando comience a hervir, baja a fuego medio-bajo y cocina durante 35 a 40 minutos, revolviendo de vez en cuando con una cuchara de madera para evitar que se pegue.
Retira parte de las semillas: Si quieres una textura más suave, pasa la mitad de la mermelada por un colador fino, presionando con una cuchara. Luego, vuelve a mezclarla con el resto de la preparación.
Comprueba el punto: Mientras la mermelada se cocina, pon un plato pequeño en el congelador durante 5 minutos. Cuando esté frío, deja caer una cucharadita de mermelada sobre él y empújala con el dedo. Si se arruga y no se esparce, está lista. Si todavía está líquida, cocínala durante 5 minutos más y repite la prueba.
Envasa la mermelada: Vierte la mermelada de fruta caliente en los frascos, dejando 1 cm libre en la parte superior, y ciérralos de inmediato. Luego, dales vuelta y déjalos boca abajo hasta que se enfríen.
Pizza Catrina