Tags:
Ingredientes
- 300 g de arroz para sushi
- 600 ml de agua
- 5 g de sal
- 400 g de pechuga
- 60 ml de salsa de soya
- 40 ml de salsa teriyaki
- 5 g de ajo en polvo
- 5 ml de aceite de sésamo
- 10 ml de aceite vegetal
- 120 g de queso crema
- 1 palta
- 1 de cebollín
- 15 g de sésamo tostado
- 1 de pepino
Paso a paso
¿Cómo hacer gohan de pollo con queso crema?- 1.
Cocina el arroz: Lava el arroz bajo agua fría hasta que el agua salga clara, luego colócalo en una olla con el agua y la sal. Cocina a fuego medio hasta que el agua se absorba. Después, baja el fuego y deja que el arroz termine de cocinarse tapado hasta que esté esponjoso y ligeramente pegajoso.
- 2.
Prepara el pollo: Corta el pollo en cubos o tiras, sazónalo con ajo en polvo y una pizca de sal, calienta el aceite vegetal junto con el aceite de sésamo en una sartén, luego agrega el pollo y saltea hasta que esté dorado por fuera y completamente cocido.
- 3.
Sazona el pollo: Cuando el pollo esté casi listo, agrega la salsa de soya y la salsa teriyaki, mezcla suavemente para que se cubra de sabor sin que se reseque, retira del fuego y reserva.
- 4.
Corta los acompañamientos: Mientras el arroz y el pollo terminan, corta la palta en cubos o láminas, rebana el pepino finamente y trocea el cebollín; ten todo listo para montar tu bowl.
- 5.
Monta el gohan: Sirve una base de arroz caliente en cada bowl, luego coloca por separado el pollo con salsa sobre un costado, los cubitos de queso crema sin cocinar, la palta y el pepino en secciones diferentes.
- 6.
Termina con estilo: Espolvorea por encima la parte verde del cebollín y el sésamo tostado, ofrece salsa de soya extra para servir y deja que cada quien combine los sabores en su gohan.
Tips para personalizar tu gohan de pollo
- Puedes sustituir la pechuga por muslo de pollo, que tiende a quedar más jugoso y sabroso con las salsas.
- Para un toque más dulce y profundo, añade un chorrito de salsa teriyaki casera o reducida directamente sobre el arroz antes de servir.
- Si quieres más textura y color, agrega edamame o zanahoria rallada al bowl, así queda un contraste vibrante en cada cucharada.












