
20 min
Fácil
12 personas
Cocina la base líquida: En una olla pequeña, agrega el azúcar, la leche, la mantequilla y el chocolate en polvo. Cocina a fuego medio, revolviendo constantemente, hasta que la mezcla comience a hervir. Desde ese momento, mantén el hervor durante 3 minutos, sin dejar de revolver, para que no se pegue ni se queme en el fondo.
Incorpora el resto de los ingredientes: Retira la olla del fuego y agrega la mantequilla de maní, la vainilla y la sal. Revuelve hasta que se integren con el calor de la mezcla. Después incorpora la avena y los chips de chocolate, y mezcla bien hasta obtener una preparación espesa y pareja.
Forma las galletas: Con la ayuda de una cuchara, toma porciones de la mezcla y déjalas sobre una bandeja cubierta con papel mantequilla. Dales forma redondeada y deja un poco de espacio entre cada una para que se horneen de manera pareja.
Hornea las galletas: Lleva la bandeja a horno precalentado a 180 °C y hornea durante 8 a 10 minutos, o hasta que las galletas dulces estén más firmes en los bordes y todavía ligeramente blandas al centro. Después, retíralas del horno y deja que se enfríen unos minutos sobre la misma bandeja antes de moverlas.
Deja enfriar y sirve: Cuando las galletas estén más firmes, pásalas a una rejilla o a un plato y deja que se enfríen por completo. Guárdalas en un recipiente hermético para mantener mejor su textura.
Pizza Catrina