Volver

Guiso de zapallo italiano

40 min

Fácil

4 personas

Tags:

Ingredientes

  • 4 zapallitos italianos
  • 200 g de carne molida de vacuno
  • 1 cebolla
  • 2 dientes de ajo
  • 2 tomates
  • 2 huevos
  • 30 ml de aceite de oliva
  • 1 cucharadita de orégano
  • 1 cucharadita de ají de color
  • Sal
  • Pimienta a gusto
  • Perejil

Paso a paso

¿Cómo preparar guiso de zapallo italiano?
  • 1.

    Cocina los zapallitos: Lava los zapallitos, retira los extremos y córtalos en rodajas de unos 2 centímetros de grosor. Colócalos en una sartén grande con una cucharada de aceite a fuego medio-alto y dóralos por 2 minutos de cada lado. Luego agrega un chorro pequeño de agua, baja el fuego y cocina tapado por 5 minutos, hasta que estén tiernos pero sin deshacerse. Retíralos y déjalos a un lado mientras preparas el sofrito.

  • 2.

    Prepara el sofrito: En la misma sartén, agrega el resto del aceite a fuego medio. Pica la cebolla en cubos pequeños y el ajo finamente. Sofríe la cebolla por 5 minutos hasta que esté translúcida, incorpora el ajo y cocina 1 minuto más. A continuación, agrega los tomates picados en cubos, el orégano y el ají de color. Después mezcla y cocina por 5 minutos, hasta que el tomate suelte su jugo y todo se integre.

  • 3.

    Incorpora la carne: Agrega la carne molida al sofrito y desmenúzala bien con una cuchara de palo. Condimenta con sal y pimienta, y cocina revolviendo por 6 a 8 minutos, hasta que la carne esté bien cocida y ligeramente dorada.

  • 4.

    Integra los zapallitos y los huevos: Devuelve los zapallitos a la sartén y mezcla con cuidado para integrarlos sin que se rompan del todo. Abre un espacio en el centro de la preparación, rompe los huevos directamente ahí y revuelve de inmediato para que se distribuyan y cocinen mezclados con el guiso. Luego cocina 2 minutos más a fuego bajo y prueba la sal.

Trucos para un guiso de zapallo italiano sabroso y bien integrado

  • No cocines los zapallitos de más: deben quedar tiernos pero enteros. Si los dejas demasiado tiempo, se deshacen en el guiso y pierden textura.
  • Los huevos revueltos directamente en la sartén son los que dan al guiso esa cremosidad característica. Mueve la preparación constantemente mientras se cocinan para que queden bien integrados.
  • Si quieres una versión más sustanciosa, agrega 100 g de queso mantecoso rallado al final de la cocción, apaga el fuego y deja que se derrita solo con el calor del guiso.

Compartir