
150 min
Intermedio
10 personas
Prepara el pavo: Asegúrate de que el pavo esté completamente descongelado y seco por dentro y por fuera, y retira tanto el exceso de grasa como las menudencias si las trae.
Haz la mantequilla de hierbas: Mezcla en un bowl la mantequilla blanda con 3 dientes de ajo picado, la sal, la pimienta, el orégano y el romero; luego exprime el limón y mezcla hasta formar una pasta aromática y suave.
Sazona el pavo: Con cuidado, levanta la piel de la pechuga y los muslos con tus dedos para crear espacio, y reparte ahí una parte de la mantequilla de hierbas para mantener la carne jugosa. Después unta el resto sobre todo el pavo para cubrirlo bien.
Prepara la base para hornear: Corta la cebolla, las zanahorias y 2 ramas de apio en trozos grandes y colócalos en el fondo de una fuente para horno, vertiendo el caldo encima para mantener la humedad durante la cocción.
Hornea el pavo: Precalienta el horno a 180 °C y coloca el pavo entero sobre la cama de verduras, cúbrelo con papel aluminio y hornea durante 2 horas y 30 minutos, retirando el aluminio en la última hora para que tome color. Durante los últimos 30 minutos, báñalo cada 10 minutos con sus propios jugos para lograr una piel más dorada y crujiente.
Deja reposar y sirve: Al sacarlo del horno, cúbrelo nuevamente con aluminio y déjalo reposar durante 20 minutos, así los jugos se redistribuyen y la carne queda más tierna al momento de cortar.
Barros Luco con queso derretido y carne a la plancha