Volver

Receta locos con vino blanco

60 min

Intermedio

4 personas

Tags:

Ingredientes

  • 1 kg de locos limpios
  • 240 ml de vino blanco
  • 1 cebolla
  • 2 dientes de ajo
  • 20 ml de aceite de oliva
  • Laurel
  • Sal
  • Pimienta
  • Perejil

Paso a paso

¿Cómo preparar locos con vino blanco?
  • 1.

    Ablanda los locos: Si los locos están crudos, colócalos en una olla con agua fría y llévalos a fuego medio hasta que el agua comience a hervir suavemente, mantén la cocción controlada durante unos minutos hasta que la carne cambie de textura y se vuelva más firme. Luego retira los mariscos y déjalos reposar antes de cortarlos en láminas medianas.

  • 2.

    Prepara la base aromática: En una sartén amplia añade el aceite de oliva y, cuando esté caliente, incorpora la cebolla picada finamente junto con el ajo triturado, cocina a fuego medio removiendo con suavidad hasta que la cebolla se vuelva transparente y libere su dulzor natural.

  • 3.

    Incorpora el vino y cocina: Agrega los locos laminados a la sartén y mezcla bien con la cebolla, vierte el vino blanco y añade la hoja de laurel. Deja que el líquido hierva suavemente para que el alcohol se evapore y los sabores se integren. Luego cocina durante unos minutos hasta que la salsa reduzca ligeramente y los locos absorban el aroma del vino sin endurecerse.

  • 4.

    Ajusta y finaliza: Condimenta con sal y pimienta al gusto, espolvorea perejil fresco picado y mezcla con delicadeza para mantener la textura del marisco. Luego retira del fuego cuando la salsa esté ligera pero sabrosa, lista para servir caliente acompañado de papas cocidas o pan fresco.

Consigue la mejor receta de locos con vino blanco

  • No prolongues demasiado la cocción después de agregar el vino, ya que el exceso de calor puede endurecer los locos.
  • Usa un vino blanco seco y de buena calidad, porque su sabor se concentrará en la salsa y marcará la diferencia.
  • Si quieres una salsa más suave, añade una pequeña nuez de mantequilla al final y mezcla fuera del fuego para darle brillo y untuosidad.

Compartir