1.Preparar el jarabe de caramelo: en una olla pequeña, a fuego medio, mezclar el azúcar con ½ taza de agua. Revolver hasta que el azúcar se disuelva y la mezcla comience a hervir. Bajar el fuego y dejar caramelizar, sin revolver, hasta que la mezcla tenga un color ámbar. Sacar del fuego y, con mucho cuidado, añadir el resto del agua. Mezclar con cuidado y dejar enfriar por completo.
Mezclar la sidra y el jarabe de caramelo hasta que este último se disuelva.
Poner las rebanadas de manzana en el fondo de un jarro grande.
Verter el vino y la sidra en el jarro.
Mezclar por varios minutos, hasta que todo esté bien incorporado. Servir de inmediato o dejar reposar 1-2 horas en el refrigerador para potenciar los sabores.
Para servir, puedes poner unas gotitas de sangría en un plato. En otro plato, mezclar el azúcar y la canela en polvo. Mojar el borde de los vasos con la sangría y luego pasar por la mezcla de azúcar y canela.
Servir con hielo y decorar a gusto.