
20 min
Fácil
2 personas
Activa la levadura: Disuelve la levadura en el agua tibia y deja reposar unos minutos hasta que comience a espumar ligeramente, lo que indica que está activa y lista para usar.
Forma la masa: Coloca la harina blanca en un bowl amplio, agrega la sal y mezcla bien. Luego incorpora el agua con levadura y el aceite de oliva y vuelve a mezclar hasta unir todos los ingredientes y formar una masa.
Amasa: Pasa la masa a una superficie limpia y amasa durante unos minutos hasta que esté lisa, elástica y apenas pegajosa. Si se pega demasiado, espolvorea un poco de harina sin excederte.
Deja reposar: Coloca la masa en un bowl ligeramente aceitado, cúbrela y déjala reposar en un lugar tibio hasta que duplique su tamaño, lo que tomará entre 60 y 90 minutos según la temperatura ambiente.
Divide y estira: Una vez reposada, divide la masa en dos porciones. Estira cada una con las manos o un uslero hasta obtener el grosor deseado y forma los bordes presionando suavemente.
Lista para usar: Usa la masa de inmediato con tus ingredientes favoritos o resérvala tapada mientras preparas el relleno. Hornea en horno precalentado a 230–250 °C durante 10 a 15 minutos, o hasta que la base esté dorada, crujiente por fuera y bien cocida por debajo.
Salsa verde