
40 min
Intermedio
4 personas
Prepara la masa: En un bowl grande, mezcla la harina con la levadura seca, el azúcar y los 10 g de sal. Agrega el agua tibia y 30 ml de aceite de oliva, e integra hasta formar una masa. Luego amasa durante 10 minutos, hasta que esté suave, elástica y no se pegue demasiado a las manos.
Deja leudar: Forma una bola con la masa, déjala en el bowl y cúbrela con un paño limpio. Luego deja que repose en un lugar tibio durante 1 hora, o hasta que aumente su volumen.
Prepara los champiñones: Limpia los champiñones con un paño húmedo para retirar restos de tierra, evitando mojarlos demasiado. Después córtalos en láminas y pica los dientes de ajo finamente.
Saltea los champiñones: Calienta los 30 ml de aceite de oliva restantes en una sartén grande a fuego alto. Agrega el ajo picado y los champiñones, y cocina durante 5 minutos, revolviendo de vez en cuando, hasta que estén dorados y hayan perdido parte de su humedad. Condimenta con sal y pimienta, y retira del fuego.
Forma las pizzas: Precalienta el horno al máximo, idealmente a 250 °C o más. Mientras se calienta, divide la masa en dos porciones y estira cada una sobre una superficie ligeramente enharinada, formando discos delgados.
Arma y hornea: Distribuye una capa fina de salsa de tomate sobre cada masa, sin cubrir los bordes. Luego agrega la mozzarella rallada y reparte los champiñones salteados de manera pareja. Lleva las pizzas al horno sobre la rejilla baja o una bandeja bien caliente, y hornea durante 8 a 12 minutos, hasta que los bordes estén dorados y el queso se haya derretido.
Termina y sirve: Retira las pizzas del horno y espolvorea perejil fresco picado por encima. Si quieres, termina con un hilo de aceite de oliva y sirve de inmediato.
Barros Luco con queso derretido y carne a la plancha