
15 min
Fácil
8 personas
Une los ingredientes secos: En un bowl amplio, mezcla la avena, el whey protein, las semillas de chía y una pizca de sal. Revuelve bien para distribuir los ingredientes de manera pareja.
Prepara la base húmeda: En una ollita a fuego bajo, entibia la mantequilla de maní junto con la miel durante 1 a 2 minutos. Revuelve mientras se calientan, hasta obtener una mezcla más fluida y fácil de incorporar.
Forma la masa: Vierte la mezcla tibia sobre los ingredientes secos y revuelve con una espátula. Después, agrega la leche de a poco hasta conseguir una masa húmeda y compacta que puedas moldear con las manos sin que se quiebre.
Compacta en el molde: Forra un molde rectangular con papel mantequilla y distribuye la mezcla en su interior. Luego, presiónala firmemente con las manos húmedas o con el dorso de una cuchara, procurando dejar una capa uniforme y bien compacta.
Refrigera y porciona: Lleva el molde al refrigerador durante al menos 2 horas, hasta que la preparación esté firme. Una vez lista, desmóldala con ayuda del papel y córtala en barras parejas con un cuchillo afilado.
Cheesecake en Air Fryer