
25 min
Fácil
4 personas
Cocina la pasta: Cocina el rigatti en una olla con abundante agua con sal hasta que quede al dente, respetando el tiempo indicado en el envase. Antes de escurrirlo, reserva un poco del agua de cocción para ajustar la textura de la salsa si es necesario.
Tuesta las nueces: Mientras la pasta se cocina, tuesta las nueces en una sartén seca a fuego suave durante un par de minutos. Este paso realza su sabor y les da un toque más crocante; luego pícalas de forma gruesa.
Prepara la base aromática: Pica el ajo bien fino y sofríelo en el aceite de oliva a fuego bajo, solo hasta que suelte su aroma sin dorarse. En seguida agrega la albahaca picada para que se perfume con el calor sin perder su color.
Arma la salsa cremosa: Baja el fuego e incorpora la crema Nestlé junto con la mitad del parmesano. Revuelve hasta que el queso se funda y la salsa quede suave, y sazona con sal y pimienta a tu gusto.
Junta todo y a disfrutar: Agrega el rigatti escurrido y las nueces tostadas a la salsa, y mezcla para cubrir bien la pasta. Si queda muy espesa, suma un poco del agua reservada, y sirve de inmediato con el resto del queso parmesano por encima.
Mermelada de mora