
50 min
Fácil
4 personas
Prepara las papas: Lava bien las papas y córtalas en gajos gruesos, manteniendo la cáscara. Luego, sécalas con papel de cocina para retirar el exceso de humedad y conseguir que se doren bien.
Condimenta y hornea: Mezcla los gajos con la mitad del aceite de oliva, el ají de color en polvo, sal y pimienta. Distribúyelos en una bandeja, procurando que no queden amontonados, y hornéalos a 200 °C durante 30 a 35 minutos. A mitad de la cocción, dales vuelta para que se doren de manera pareja.
Atempera y sazona la carne: Mientras las papas se hornean, saca el lomo liso del refrigerador y déjalo a temperatura ambiente durante unos 20 minutos. Después, sazónalo por ambos lados con sal y pimienta, presionando suavemente para que el condimento se adhiera.
Sella el lomo: Calienta una plancha o sartén de fondo grueso a fuego alto con un poco de aceite de oliva. Cuando esté bien caliente, coloca la carne y séllala durante 3 a 4 minutos por lado para obtener un término medio. También evita moverlo mientras se cocina para que se forme una buena costra dorada.
Aromatiza y deja reposar: Durante los últimos minutos de cocción, agrega los dientes de ajo aplastados y el romero para perfumar la carne. Luego, retira el lomo, cúbrelo con papel aluminio y déjalo reposar durante 5 minutos antes de cortarlo.
Corta y sirve: Una vez pasado el tiempo de reposo, corta el lomo en rodajas de aproximadamente 1 cm y en contra de la fibra. Por último, sírvelo junto a las papas rústicas recién horneadas y acompaña con los jugos que haya soltado la carne.
Carajillo