
40 min
Intermedio
4 personas
Prepara la masa: En un bowl grande, mezcla la harina con la levadura seca y el azúcar. Luego agrega el agua tibia y el aceite de oliva, y comienza a integrar hasta que se forme una masa. Incorpora la sal y amasa durante 10 minutos, hasta que quede suave, elástica y fácil de manejar.
Deja leudar: Forma una bola con la masa, cúbrela con un paño limpio o film plástico y déjala reposar en un lugar tibio durante 1 hora, o hasta que aumente su volumen. Cuando esté lista, divídela en dos porciones y estira cada una sobre una superficie ligeramente enharinada, formando discos delgados.
Arma las pizzas: Precalienta el horno al máximo, idealmente a 250 °C o más. Mientras se calienta, distribuye la salsa de tomate sobre cada base, dejando los bordes libres. Luego agrega la mozzarella rallada y reparte encima las rodajas de pepperoni de manera pareja.
Hornea las pizzas: Espolvorea orégano seco y, si quieres un toque más intenso, agrega algunos copos de ají. Lleva las pizzas al horno sobre la rejilla baja o una bandeja bien caliente, y hornea durante 8 a 12 minutos, hasta que los bordes estén dorados, el queso derretido y el pepperoni ligeramente crocante.
Sirve de inmediato: Retira las pizzas del horno y déjalas reposar 1 minuto antes de cortar. Después divídelas en porciones con un cortador de pizza o tijeras de cocina, y sirve mientras el queso todavía está fundido.
Cheesecake en Air Fryer