
20 min
Fácil
1 persona
Prepara la masa: Coloca la harina blanca, los polvos de hornear y la sal en un bowl amplio y mezcla bien. Haz un espacio al centro y agrega el aceite de oliva junto con el agua tibia. Luego comienza a integrar con las manos hasta formar una masa.
Amasa: Pasa la masa a una superficie ligeramente enharinada y amasa durante 5 a 10 minutos, hasta que esté suave y elástica. Si se pega un poco, agrega harina de a poco, solo lo necesario.
Deja reposar: Coloca la masa en un bowl ligeramente aceitado, cúbrela y déjala reposar por unos 20 a 25 minutos. Este tiempo ayuda a que la masa se relaje y sea más fácil de estirar.
Estira y prehornea: Precalienta el horno a 200 °C, estira la masa sobre una superficie enharinada hasta lograr el grosor deseado y pásala a una bandeja. Pincha la superficie con un tenedor para evitar que se infle y prehornea durante 10 minutos.
Termina la pizza: Retira la base del horno, agrega la salsa y los ingredientes que prefieras, luego vuelve a hornear por 10 minutos más, o hasta que la masa esté cocida y el queso bien derretido.
Pan naan