
15 min
Fácil
8 personas
Prepara la sandía: Corta la sandía por la mitad y retira toda la pulpa con cuidado, procurando no dañar la cáscara. Reserva una de las mitades vacías para usarla como recipiente. Y, mientras tanto, elimina las pepas de la pulpa antes de cortarla en trozos medianos, lo que facilitará el licuado y dará una textura más pareja.
Licúa la base: Coloca la sandía en la juguera junto con 15 hojas de menta y procesa hasta obtener una mezcla homogénea y bien jugosa, deteniéndote si es necesario para remover. Asegúrate de que todo se integre de manera uniforme.
Prepara el jugo de limón: Exprime los limones hasta obtener su jugo, cuidando de retirar las semillas. Luego agrégalo a la mezcla de sandía y vuelve a licuar brevemente para integrar el sabor cítrico sin perder frescura.
Endulza y mezcla: Incorpora la miel y mezcla nuevamente hasta que se disuelva por completo, prueba la preparación y ajusta el dulzor si lo deseas. Considera que el alcohol y el espumante suavizarán el sabor final.
Incorpora el alcohol y sirve: Agrega el vodka y mezcla suavemente para integrar. Después pasa la preparación a la mitad de sandía reservada o a un bowl grande. Justo antes de servir, incorpora el espumante frío con movimientos suaves para mantener las burbujas, añade hielo a gusto y sirve de inmediato.
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