1.Mezcla la harina con la sal y los polvos de hornear.
Luego agrega la manteca derretida, la leche y el agua. Mezcla bien.
Amasa uniendo todos los ingredientes hasta que quede suave, pero jamás pegajosa.
Deja reposar por 1 hora y luego divídela en pelotitas para luego poder estirarlas.
Con un uslero estira la masa dejándola con un grosor de 0,5 cm. Luego córtala en forma de discos; puedes ayudarte con un plato de pan.
Corta los huevos en rodajas y empieza a rellenar tus redondelas.
Pon en el centro de cada una de ellas, una cucharada del pino, más una rodaja de huevo, una aceituna y un par de pasas.
Moja la mitad del borde de la masa y dóblala por la mitad, formando un doblez con los bordes, ayudándote con tu dedo pulgar, como si estuvieras cerrando una tarta.
Una vez listas, ponlas en la lata del horno, previamente enharinado, píntalas con la mezcla de un huevo batido y pincha con un tenedor para que no se abran.
Llévalas al horno precalentado a 180º -200°, durante 20 minutos, más o menos. Espera a que estén doradas encima y ya están listas para servir.