
40 min
Fácil
12 personas
Mezcla los ingredientes secos: Coloca la harina en un bowl amplio, añade la sal y mezcla para distribuirla de manera uniforme.
Incorpora la materia grasa: Agrega la manteca o mantequilla a temperatura ambiente, cortada en trozos pequeños. Luego incorpórala con las manos o con un tenedor, desmenuzándola junto con la harina hasta lograr una textura arenosa y uniforme, asegurándote de que la grasa quede bien distribuida en toda la mezcla.
Añade los líquidos: Vierte el vino blanco y el agua tibia de forma gradual, mezclando mientras incorporas. Trabaja la masa hasta que todos los ingredientes se integren y se forme una preparación homogénea y suave.
Amasa y deja reposar: Traslada la masa a una superficie ligeramente enharinada y amasa durante 5 a 8 minutos, hasta que esté lisa y elástica. Forma una bola, cúbrela con un paño limpio o film y deja reposar durante 20 a 30 minutos a temperatura ambiente.
Estira y utiliza: Divide la masa en porciones iguales y estira cada una hasta lograr un grosor parejo, ideal para empanadas horneadas. Rellena según tu preparación favorita y sella bien los bordes antes de cocinar.
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