
45 min
Fácil
4 personas
Prepara las berenjenas: Comienza lavando y secando bien las berenjenas. Luego córtalas por la mitad a lo largo y haz pequeños cortes diagonales en la pulpa, formando rombos sin llegar hasta la piel. Agrega la mitad de la sal y déjalas reposar durante 15 minutos para que suelten el exceso de agua.
Precalienta el horno: Mientras las berenjenas reposan, enciende el horno a 210 °C y prepara una bandeja con papel mantequilla para evitar que se peguen durante la cocción.
Aliña las berenjenas: Seca suavemente la pulpa con papel absorbente. Después, en un bowl pequeño, mezcla el aceite de oliva con un diente de ajo picado, el tomillo y la pimienta. Pincela las berenjenas con esta preparación, procurando que el aliño entre bien en los cortes para darles más sabor.
Hornea las berenjenas: Coloca las berenjenas en la bandeja con la pulpa hacia arriba y llévalas al horno durante 30 a 35 minutos. Estarán listas cuando la superficie esté doradita y la pulpa se sienta bien blanda al pincharla con un tenedor.
Prepara la salsa de yogur: Mientras las berenjenas se hornean, exprime el limón y reserva su jugo. En un bowl, mezcla el yogur griego con el otro diente de ajo rallado, 15 ml de jugo de limón, la mitad de la menta picada y el resto de la sal. Revuelve hasta conseguir una salsa suave y cremosa.
Agrega la salsa y sirve: Una vez que las berenjenas estén listas, retíralas del horno y acomódalas en una fuente. Luego agrega la salsa de yogur por encima y termina con las nueces picadas y el resto de la menta. Sírvelas mientras están calentitas para disfrutar del contraste con la salsa fresca.
Cheesecake en Air Fryer