
15 min
Fácil
6 personas
Prepara la base: Derrite la mantequilla en un sartén a fuego medio y, cuando esté lista, agrega la harina. Mezcla de inmediato hasta formar una pasta pareja, cocinándola por un minuto para que pierda el sabor a harina cruda.
Incorpora la leche: Retira el sartén del fuego y agrega un poco de leche, mezclando con batidor para evitar grumos. Y continúa incorporando el resto de la leche en tandas, revolviendo siempre, hasta lograr una mezcla suave y sin grumos.
Agrega la cerveza y condimenta: Vuelve a poner el sartén a fuego medio y añade la cerveza junto con la mostaza Dijon, el ajo en polvo, sal y una pizca de cayena. Cocina mientras revuelves, hasta que la salsa comience a burbujear y espese levemente.
Derrite el queso: Baja el fuego al mínimo y agrega el queso cheddar rallado poco a poco, mezclando sin parar para que se derrita de forma pareja. Cocina solo hasta que la salsa quede cremosa y brillante, evitando que hierva para que no se corte.
Sirve: Retira del fuego y sirve caliente, ideal para acompañar con nachos, papas, tostadas o verduras.
Pollo a la mantequilla