
20 min
Fácil
8 personas
Extrae las pepas: Pon la pulpa de chirimoya en un bowl y retira todas las pepas con cuidado. Asegúrate de sacarlas por completo antes de continuar, ya que no deben molerse junto con la fruta.
Agrega la naranja: Pon la pulpa en un bowl y añade de inmediato el jugo de las naranjas exprimidas. Esto ayudará a evitar que la chirimoya se oxide y tome un color oscuro.
Licúa: Pasa la mezcla a la licuadora, agrega la miel y el agua y licúa durante 30 segundos, solo hasta obtener una preparación suave. Si prefieres encontrar algunos trocitos de fruta, puedes licuarla durante menos tiempo.
Llena los moldes: Vierte la mezcla en los moldes para paletas, dejando unos 5 mm libres en la parte superior para que pueda expandirse al congelarse. Luego, golpea suavemente los moldes contra el mesón para eliminar las burbujas de aire e inserta los palitos.
Congela: Lleva los helados al congelador durante al menos 6 horas. Una vez que estén firmes, para desmoldarlos, sumérgelos unos segundos en agua tibia y tira suavemente de los palitos.
Mermelada de ciruelas