
15 min
Fácil
8 personas
Prepara el yogurt: En un bowl, mezcla el yogurt griego con 40 g de miel y la vainilla hasta obtener una mezcla lisa. Pruébala y, si quieres que quede más dulce, agrega un poco más de miel, teniendo en cuenta que el frío hará que se perciba menos dulce.
Haz el puré de berries: Lava las frutillas, retira los tallos y licúalas junto con la mitad de las frambuesas y el resto de la miel, hasta obtener un puré espeso. Si prefieres una textura más suave, puedes colarlo para retirar las semillas.
Agrega la fruta entera: Corta por la mitad las frambuesas que reservaste y mézclalas con los arándanos. Luego, incorpóralos al yogurt con movimientos suaves para que la fruta se mantenga entera.
Forma las vetas: Cuando ya tengas las dos preparaciones listas, llena los moldes alternando cucharadas de yogurt con fruta y pequeñas cantidades de puré de berries. Después, pasa un palito de brocheta por el interior de cada molde, de arriba hacia abajo, haciendo movimientos suaves para formar las vetas sin mezclar completamente las preparaciones.
Congela: Coloca los palitos en los moldes y congela los helados durante al menos 6 horas, o hasta que estén completamente firmes. Cuando quieras servirlas, pasa los moldes por agua tibia durante unos segundos y tira suavemente de los palitos para desmoldarlas.
Cheesecake en Air Fryer