
15 min
Fácil
8 personas
Disuelve el cacao: Pon el agua en una olla pequeña y caliéntala a fuego bajo, sin dejar que hierva. Agrega el cacao amargo y bate con un batidor de mano hasta integrarlo y no queden grumos.
Prepara la mezcla: Incorpora la leche de coco, la miel y la sal, y continúa batiendo a fuego bajo durante 3 minutos, hasta obtener una mezcla lisa y homogénea. Retira del fuego, agrega la vainilla y mezcla bien.
Enfría: Deja reposar la mezcla a temperatura ambiente durante 15 minutos. Mientras tanto, tuesta el coco rallado en una sartén seca a fuego bajo, revolviendo de vez en cuando, hasta que esté ligeramente dorado.
Llena los moldes: Reparte un poco de coco tostado en el fondo de cada molde para paleta. Luego, vierte encima la mezcla de cacao, dejando unos 5 mm libres en la parte superior. Inserta los palitos y lleva los moldes al congelador.
Congela y desmolda: Congela los helados durante al menos 6 horas, aunque lo ideal es dejarlas toda la noche. Para desmoldarlas, pasa los moldes por agua tibia durante unos segundos y tira suavemente de los palitos hasta que salgan.
Bizcocho de yoghurt a la Air Fryer