
90 min
Intermedio
4 personas
Cocina la carne: Coloca la carne en una olla con agua fría que la cubra por completo. Luego agrega el ajo machacado, la hoja de laurel, el comino, el orégano, sal y pimienta, lleva a hervor y retira la espuma que se forme. Baja el fuego al mínimo, tapa y cocina por 60 a 70 minutos, hasta que la carne esté muy tierna. Retírala del caldo, déjala enfriar unos minutos y deshébrala con dos tenedores siguiendo la dirección de las fibras. También guarda un poco del caldo de cocción porque lo usarás más adelante.
Carameliza las cebollas: Corta las cebollas en pluma muy fina. A continuación, calienta el aceite de oliva con la mantequilla en una sartén amplia a fuego medio-bajo, agrega la cebolla con una pizca de sal y cocina revolviendo ocasionalmente durante 35 a 40 minutos, hasta que esté profundamente dorada, dulce y caramelizada. Si en algún momento se pega, agrega una cucharada del caldo reservado y continúa. La paciencia es clave en este paso, ya que el fuego bajo y el tiempo son los únicos responsables del caramelizado.
Integra la mechada con la cebolla: Agrega la carne deshebrada a la sartén con la cebolla caramelizada y mezcla bien. Calienta todo junto a fuego medio por 5 minutos, añadiendo un chorrito del caldo, si la mezcla queda muy seca. También ajusta la sal y la pimienta según tu gusto.
Arma y sirve: Calienta las marraquetas partidas por la mitad en una sartén o en el horno hasta que estén levemente tostadas. Si lo deseas, unta mayonesa o mostaza en la parte interior. Por último, distribuye la mechada con cebolla caramelizada de manera generosa sobre la base del pan, cierra el sándwich y sirve de inmediato.
Pizza Catrina