
15 min
Fácil
4 personas
Prepara el pan: Corta la baguette en rebanadas delgadas y distribúyelas sobre una bandeja. Luego rocíalas con aceite de oliva y hornéalas a 180 °C durante 8 a 10 minutos, o hasta que estén doradas y crujientes. Cuando estén listas, retíralas del horno y déjalas entibiar antes de armar la tabla.
Prepara las frutas: Mientras el pan se enfría, lava las peras y las uvas verdes. Después corta las peras en láminas delgadas, retirando el corazón, y separa las uvas en pequeños racimos o mitades, según prefieras. De esta manera, quedarán más fáciles de servir y combinar con el queso.
Arma la tabla: Coloca el queso roquefort en el centro de una tabla o plato grande, entero o en trozos irregulares. A su alrededor, distribuye las tostadas de baguette, las peras, las uvas y las nueces, alternando colores y texturas para que todo se vea más atractivo y fácil de tomar.
Termina y sirve: Por último, agrega la miel en hilos finos sobre el queso y algunas frutas. Suma un toque de pimienta negra a gusto y sirve de inmediato, acompañado de vino blanco frío.
Paté de queso azul con mermelada de peras