
15 min
Fácil
6 personas
Prepara las frutas: Lava bien todas las frutas bajo el chorro de agua y sécalas suavemente. Luego retira el cabito de las frutillas, pela la piña, el melón y los kiwis, y corta todo en trozos parejos de un bocado para que sean fáciles de ensartar.
Prepara el aderezo: En un bowl pequeño, mezcla la miel con el jugo de 1 limón exprimido hasta integrar. Esta mezcla realza el sabor de las frutas y ayuda a que no se oxiden tan rápido, manteniéndolas frescas por más tiempo.
Arma las brochetas: Ensarta las frutas en los palitos, alternando colores y texturas para que se vean bonitas y apetitosas. Combina frutas firmes con otras más blandas, cuidando que no estén demasiado maduras para que se mantengan bien al armar las brochetas.
Termina y disfruta: Acomoda las brochetas en una fuente y pincélalas con el aderezo de miel y limón. Si no las vas a comer de inmediato, déjalas en el refrigerador hasta el momento de disfrutarlas, así se mantienen bien frescas y crujientes.
Pollo a la mantequilla