
35 min
Intermedio
20 personas
Prepara la mezcla: Bate los huevos con el azúcar granulada hasta que queden espumosos y de color pálido. Luego incorpora el queso mascarpone y la vainilla, y mezcla hasta obtener una crema suave y sin grumos.
Agrega los secos: Suma la harina cernida junto con los polvos de hornear y la pizca de sal. Después integra con movimientos envolventes hasta lograr una masa espesa que caiga lentamente de la cuchara.
Calienta el aceite: Vierte el aceite en una olla honda y caliéntalo a fuego medio hasta alcanzar unos 170 °C. Para comprobar el punto, deja caer un poco de masa y observa que suba a la superficie burbujeando de inmediato.
Fríe los buñuelos: Toma porciones de masa con dos cucharas y déjalas caer con cuidado en el aceite caliente. A continuación fríelos durante 3 a 4 minutos, girándolos para que se doren de manera pareja por todos lados.
Escurre y espolvorea: Retira los buñuelos con una espumadera y déjalos sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite. Por último, espolvoréalos con azúcar flor y sírvelos tibios para disfrutar su textura esponjosa.
Carajillo