
40 min
Intermedio
4 personas
Cocina los locos: Si los locos están crudos, primero lávalos bajo agua fría. Luego colócalos en una olla con agua fría y llévalos a fuego medio. Cuando el agua comience a hervir, cocina durante unos 20 minutos hasta que estén firmes. Retíralos, deja que se enfríen ligeramente y córtalos en trozos pequeños o láminas delgadas.
Prepara el pan: Corta las marraquetas en trozos y colócalas en un bowl. Vierte la leche sobre el pan y deja reposar unos minutos hasta que se ablande. Luego mezcla o aplasta ligeramente para formar una base húmeda.
Prepara el sofrito: Pela la cebolla y córtala en cubos pequeños. A continuación, pela el ajo y pícalo fino. Calienta el aceite junto con la mantequilla en un sartén a fuego medio y sofríe la cebolla durante unos minutos, hasta que esté blanda y transparente. Incorpora el ajo picado y cocina brevemente, revolviendo, para integrar los sabores.
Arma el chupe de locos: Agrega al sofrito el pan remojado en leche y mezcla bien. Luego incorpora los mariscos picados y el queso mantecoso rallado o picado. Revuelve hasta obtener una preparación cremosa y homogénea. Ajusta con sal y pimienta.
Gratina: Pasa la mezcla a una fuente apta para horno y espolvorea el queso parmesano rallado por encima. Lleva al horno precalentado a 200 °C durante unos 10 minutos, hasta que el queso se derrita y la superficie esté dorada.
Sirve el chupe de locos: Retira del horno y deja reposar unos minutos antes de servir para que la mezcla tome consistencia.
Mermelada de mora