
15 min
Fácil
4 personas
Prepara la fruta: Lava las frambuesas o la fruta que escojas, retira cáscaras, semillas o cuescos según corresponda y córtala en trozos medianos. Después, distribúyela en una bandeja y llévala al congelador hasta que esté completamente firme, lo que permitirá lograr la textura característica del granizado.
Deja atemperar: Retira la fruta del congelador y déjala reposar unos minutos a temperatura ambiente. Este paso facilita el procesado y evita forzar la licuadora.
Procesa la mezcla: Coloca la fruta congelada en la licuadora junto con el jugo del limón, el azúcar y parte del agua. Comienza pulsando para romper los trozos y luego procesa hasta obtener una mezcla espesa, con textura de hielo triturado.
Ajusta textura y sabor: Prueba la preparación y ajusta el dulzor si es necesario. Si el granizado está demasiado espeso, agrega un poco más de agua y vuelve a procesar hasta lograr la consistencia deseada.
Sirve de inmediato: Reparte el granizado en vasos y sirve al instante para disfrutar su textura helada y refrescante.
Pollo a la mantequilla