
30 min
Fácil
6 personas
Prepara la masa: En un bowl grande, bate los huevos con la leche, la mantequilla derretida, el azúcar, la sal y, si quieres usarla, la vainilla. Cuando esté todo integrado, incorpora la harina poco a poco y mezcla con un batidor de mano hasta obtener una masa líquida y sin grumos. Déjala reposar unos 10 minutos para que tome mejor textura.
Cocina las crepes: Mientras reposa la masa, calienta una sartén antiadherente a fuego medio y úntala con unas gotas de aceite de maravilla. Vierte un pequeño cucharón de mezcla y gira la sartén para cubrir toda la superficie de forma pareja. Cocina unos 45 segundos por lado, o hasta que los bordes comiencen a despegarse y la crepe tome un tono dorado. A medida que las vayas sacando, apílalas en un plato y cúbrelas con un paño para mantenerlas tibias.
Arma el postre: Cuando tengas todas las crepes listas, úntalas con una cucharada de dulce de leche, dóblalas en cuatro y acomódalas en un plato. Acompáñalas con una porción de helado y frutillas frescas cortadas a la mitad.
Decora y sirve: Termina este postre con un toque de azúcar flor y sirve de inmediato para disfrutar el contraste entre la masa tibia y el helado frío.
Pan naan