1.Desgarrar las hojas de kale de los tallos y cortar las hojas en trozos pequeños.
Colocar las hojas de kale en un recipiente grande. Agregar 1 cucharada de aceite de oliva y una pizca de sal. Masajear las hojas con las manos durante aproximadamente 1 a 2 minutos. Esto ayuda a romper las fibras y ablandar el kale, haciendo que se torne de un verde brillante.
En el mismo recipiente con el kale, agregar las nueces, el ajo y el aceite de oliva, y mezclar bien.
Añadir las betarragas y manzanas al kale, sazonar con sal y mezclar.