
45 min
Intermedio
4 personas
Dora los champiñones y aromatiza la base: En una sartén amplia de fondo grueso calienta dos cucharadas de mantequilla con una de aceite a fuego medio-alto, añade los champiñones cortados en rodajas gruesas y debes saltearlos unos cinco minutos, hasta que estén dorados y tiernos. Luego incorpora los dientes de ajo picados, la cebolla en cubos pequeños, una ramita de tomillo, sal y pimienta a gusto. Deja que se cocinen un par de minutos, revolviendo para que los sabores se mezclen bien.
Sella los medallones y realza su sabor: Seca los filetes de vacuno con papel absorbente y debes condimentarlos con sal y pimienta a gusto. En la misma sartén derrite dos cucharadas de mantequilla con una de aceite, espera a que tome temperatura y acomoda los medallones. Después debes cocinarlos entre tres y cinco minutos por lado, según el punto que prefieras, hasta que queden dorados por fuera y jugosos por dentro. Luego cúbrelos con papel aluminio para que se mantengan tibios mientras preparas la salsa.
Prepara la salsa de vino y concentra el sabor: Con la sartén aún caliente, vierte el vino Merlot y deja que hierva unos minutos mientras raspas el fondo con una espátula para incorporar los jugos de cocción. Cuando el líquido se reduzca a la mitad, agrega el caldo y cocina a fuego medio, hasta que la salsa espese ligeramente y tenga un aroma más profundo.
Incorpora la crema y reúne los sabores: Añade la crema de leche y mezcla con movimientos suaves hasta lograr una textura cremosa. Cocina un par de minutos, vuelve a integrar los champiñones y coloca los medallones sobre la salsa para que tomen temperatura sin pasarse del punto.
Sirve y disfruta: Lleva los medallones a la mesa con su salsa bien caliente y acompáñalos con papas doradas, puré cremoso o verduras asadas.
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