
40 min
Intermedio
5 personas
Prepara la masa: En un bowl grande, mezcla la harina con la sal. Luego agrega los cubos de mantequilla fría y trabaja con las yemas de los dedos, frotándolos con la harina hasta obtener una textura arenosa, con algunos trozos de mantequilla del tamaño de un garbanzo.
Une y refrigera: Agrega el agua helada de a poco, cucharada por cucharada, mezclando con un tenedor solo hasta que la masa comience a unirse. Evita trabajarla de más, ya que los trozos de mantequilla fría ayudan a que quede más crujiente al hornearse. Luego envuélvela en film plástico y refrigérala durante al menos 1 hora.
Prepara el relleno: Precalienta el horno a 200 °C. Mientras tanto, en un bowl pequeño, mezcla el queso de cabra con 2 cucharadas de miel hasta obtener una crema suave y fácil de untar. Después lava los higos y córtalos en mitades o cuartos, según su tamaño.
Estira la masa: Sobre una lámina de papel mantequilla, estira la masa con un uslero hasta formar un disco irregular de unos 28 cm de diámetro y 5 mm de grosor. No es necesario que quede perfecto ya que la gracia de la galette está justamente en su aspecto rústico.
Arma la galette: Distribuye la crema de queso de cabra en el centro de la masa, dejando un borde libre de unos 5 cm alrededor. Luego acomoda los higos encima, agrega el tomillo y termina con un hilo extra de miel.
Cierra los bordes: Dobla el borde libre de la masa hacia adentro, cubriendo parcialmente los higos. Presiona suavemente los pliegues para que mantengan la forma durante el horneado, sin compactar demasiado la masa.
Pinta y hornea: Pinta los bordes con el huevo batido con agua y espolvorea encima el azúcar rubia para que queden más dorados y caramelizados. Lleva la galette al horno sobre la misma bandeja con papel mantequilla y hornea durante 30 a 35 minutos, hasta que la masa esté dorada y crujiente, y los higos se vean levemente caramelizados.
Reposa y sirve: Retira la galette del horno y déjala reposar durante 5 minutos antes de cortar. Sirve tibia, para que el queso mantenga una textura cremosa y la masa conserve mejor su crocancia.
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