
20 min
Fácil
6 personas
Remoja el arroz: Enjuaga el arroz y ponlo en un bowl junto con la rama de canela y el agua. Déjalo reposar durante al menos 4 horas o toda la noche, hasta que el grano se ablande y libere parte de su almidón, lo que ayudará a darle más cuerpo a la horchata.
Licúa la mezcla: Una vez que el arroz haya reposado, viértelo en la licuadora junto con el agua de remojo y la rama de canela. Procesa durante 2 minutos, hasta que el arroz quede bien molido y la mezcla lo más lisa posible. Si la licuadora es pequeña, hazlo en dos tandas.
Cuela el líquido: Pasa la mezcla por un colador fino o una tela limpia y presiona bien para extraer todo el líquido. Descarta los restos de arroz y quédate con una mezcla suave y sin grumos.
Endulza y aromatiza: Agrega la leche, el azúcar y la esencia de vainilla al líquido colado. Revuelve hasta que el azúcar se disuelva por completo y prueba para ajustar el dulzor a tu gusto.
Enfría y sirve: Lleva la horchata al refrigerador durante al menos 1 hora, hasta que esté bien fría. Al momento de disfrutarla, sírvela en vasos con hielo y espolvorea un poco de canela en polvo por encima.
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