1.Cocinar las frutillas en una olla pequeña hasta que empiecen a deshacerse, entre 5 y 10 minutos. Moler con el dorso de una cuchara o una espátula.
Añadir el endulzante y el jugo de limón. Sacar del fuego.
Agregar las semillas de chía y revolver.
Dejar reposar por 5 minutos, o hasta que espese. Si lo quieres más espeso, ir agregando más semillas, una cucharadita a la vez.
Cuando llegue a temperatura ambiente, transferir a un frasco. Guardar refrigerado por hasta dos semanas. La mermelada se irá espesando más conforme se enfríe.