
20 min
Fácil
10 personas
Corta los quesos: Parte los quesos duros y semi duros en cubos o triángulos, y deja el queso crema entero o dividido en dos, idealmente con cuchillo aparte.
Arma la tabla: En una superficie grande y limpia (tabla de madera o bandeja), distribuye los quesos de forma equilibrada, dejando espacio entre variedades para destacar sus colores y formas.
Acompañamientos clave: Acomoda el jamón serrano en pequeños montones o enrosca las láminas para dar volumen. Luego, distribuye las frutas, como kiwi, naranja o duraznos, peladas y cortadas en gajos o cubos medianos, mezclando colores y texturas.
Toques finales: Por último, agrega las aceitunas rellenas en pocillos o directamente sobre la tabla, reparte los frutos secos de forma suelta o en pequeños recipientes y acomoda las galletas para picoteo alrededor para dar estructura visual.
Tips para una tabla de quesos que encante a todos
Barros Luco con queso derretido y carne a la plancha