1.Muele la lavanda en la procesadora de alimentos hasta que esté lo más molida posible. Reserva.
Calienta el agua junto con el azúcar en una olla pequeña a fuego medio hasta que veas que el azúcar está disuelta. Luego agrega la lavanda, revuelve por unos minutos. Apaga el fuego y deja enfriar.
En un jarro grande, combina el vodka con el jugo de limón y el jengibre rallado.
Una vez que el almíbar que hiciste anteriormente, esté frío, viértelo en el jarro con vodka y limón. Revuelve.
Lleva el jarro al refrigerador de 20 a 30 minutos, para que los sabores se impregnen completamente.
Sirve en copas o vasos y disfrútalo bien helado.