
10 min
Fácil
4 personas
Prepara la albahaca: Lava las hojas de albahaca con cuidado y sécalas muy bien con papel absorbente. Es importante retirar el exceso de agua para que el pesto conserve mejor su color.
Tuesta los piñones: Calienta una sartén a fuego medio y tuesta los piñones durante 2 minutos, moviéndolos constantemente para que no se quemen. Retíralos apenas estén ligeramente dorados.
Procesa los ingredientes: En una procesadora, coloca la albahaca, los piñones tostados, el ajo y el queso parmesano rallado. Procesa por pulsos hasta que los ingredientes estén bien picados, evitando que la mezcla se caliente demasiado.
Agrega el aceite: Con la procesadora en marcha, incorpora el aceite de oliva poco a poco hasta obtener una salsa homogénea, pero con algo de textura. Luego sazona con sal y pimienta y prueba para ajustar a tu gusto.
Guarda o sirve: Usa el pesto de inmediato sobre pasta, tostadas o carnes, o guárdalo en un frasco bien cerrado. Si lo vas a refrigerar, cubre la superficie con un poco de aceite de oliva para protegerlo del aire y conservar mejor su color.
Mermelada de ciruelas