
60 min
Intermedio
6 personas
Cocina el zapallo: Pela los 350 g de zapallo, córtalo en cubos y cocínalo en agua hirviendo durante 12 a 15 minutos, hasta que esté blando. Luego, escurre bien, hazlo puré con un tenedor y deja enfriar un poco antes de usar.
Prepara la masa: En un bowl grande junta el puré de zapallo tibio con 280 g de harina blanca sin polvos de hornear, 12 g de polvos de hornear, una pizca de sal y 240 ml de leche tibia. Mezcla todo con una cuchara o las manos limpias hasta que tengas una masa suave y algo elástica. Después déjala reposar 10 minutos tapada con un paño.
Fríe los picarones: Calienta 500 ml de aceite en una olla mediana a fuego medio-alto. Aparte, moja dos cucharas en agua, toma una porción de masa y, con la ayuda de las cucharas, haz un agujero al centro para formar un aro. Fríe de a poco, dándolos vuelta hasta que estén dorados. Después sácalos con espumadera y ponlos sobre papel absorbente.
Prepara la salsa: En una olla mediana, pon 250 g de chancaca, 480 ml de agua, la cáscara de 1 naranja, 3 clavos de olor, 2 ramas de canela y, si quieres, 2 estrellas de anís. Cocina a fuego medio hasta que la chancaca se disuelva, unos 8 minutos. Luego, disuelve 2 cucharadas de maicena (20 g) en 2 cucharadas de agua fría (30 ml) y agrégala en forma de hilo, revolviendo. Cocina 2 a 3 minutos más, hasta que la salsa espese.
Sirve caliente: Baña los picarones con la salsa de chancaca caliente al momento de servir. También puedes poner la salsa en un pocillo para untar.
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