
40 min
Intermedio
2 personas
Prepara la masa: Coloca la harina en un bowl amplio y mezcla la levadura con la harina. Después agrega la sal en un costado del bowl para que no toque directamente la levadura y vierte el aceite de oliva. Forma un hueco al centro y añade el agua tibia poco a poco, integrando hasta obtener una masa homogénea.
Amasa y reposa: Pasa la masa al mesón y amasa durante unos minutos hasta que esté suave y elástica. Cúbrela y déjala reposar por 20 minutos, tiempo suficiente para que se relaje y luego se estire con facilidad.
Estira la base: Precalienta el horno a 200 °C, estira la masa sobre una superficie enharinada hasta lograr el grosor deseado y colócala en una bandeja o piedra para pizza.
Agrega la cubierta: Distribuye la salsa de tomates de manera uniforme sobre la base, luego rompe la mozzarella de búfala con las manos y repártela sin cubrir por completo la masa.
Hornea y termina: Lleva la pizza al horno caliente y hornea durante 18 a 20 minutos, o hasta que los bordes estén dorados y el queso bien derretido. Retira del horno, agrega las hojas de albahaca fresca, ajusta con sal y pimienta si es necesario y sirve de inmediato.
Salsa verde