
80 min
Fácil
4 personas
Marina el pollo: En un bowl pequeño mezcla el aceite de oliva con los dientes de ajo machacados, la sal, la pimienta, el orégano, el ají de color y el comino. Frota esta mezcla por todo el pollo, por dentro y por fuera, para que absorba bien los sabores. Si tienes tiempo, déjalo reposar en el refrigerador al menos 30 minutos o incluso toda la noche para un sabor más intenso.
Prepara la fuente: Precalienta el horno a 200 °C. Mientras se calienta, pela las papas y córtalas en trozos medianos y pela la cebolla y córtala en pluma. Distribúyelas en el fondo de una fuente para horno, condimenta con sal, pimienta y un chorrito de aceite, coloca el pollo encima y vierte el vino blanco en el fondo de la fuente.
Hornea el pollo: Lleva la fuente al horno y cocina durante 50 a 60 minutos hasta que el pollo esté bien dorado por fuera y sus jugos corran transparentes al pincharlo. A mitad de la cocción, da vuelta el pollo y mueve las papas para que se cocinen de manera pareja. Una vez listo, retíralo del horno, déjalo reposar 5 minutos y sirve.
Carajillo