
75 min
Fácil
1 persona
Prepara el molde y el horno: Comienza precalentando el horno a 180 °C para asegurar una cocción pareja. Luego engrasa un molde de queque y si quieres mayor seguridad al desmoldar, cúbrelo con papel de hornear en la base. Así evitarás que el bizcocho se adhiera.
Mezcla la base húmeda: En un bowl amplio incorpora el yoghurt junto con el azúcar y mezcla hasta que ambos se integren completamente y la preparación se vea uniforme. Después añade los huevos uno a uno integrándolos bien. Y, por último, vierte el aceite en forma de hilo mientras sigues mezclando para lograr una base suave y ligeramente brillante.
Incorpora los ingredientes secos: En otro recipiente combina la harina blanca con los polvos de hornear y la sal. Luego, agrégalos a la mezcla anterior poco a poco integrando con movimientos envolventes hasta que desaparezcan los grumos. Por último, añade la ralladura de limón y la vainilla para perfumar la masa.
Hornea hasta que esté perfecto: Vierte la preparación en el molde reservado distribuyéndola de manera pareja. Lleva al horno durante aproximadamente 60 minutos, o hasta que al insertar un palillo en el centro salga seco. Cuando esté listo, retira el queque y déjalo reposar unos 10 minutos antes de desmoldar para que conserve su forma.
Deja enfriar y termina: Coloca el queque sobre una rejilla y deja que se enfríe por completo antes de espolvorear azúcar flor en la superficie.
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