
30 min
Fácil
12 personas
Prepara el chocolate base: Pica el chocolate, colócalo en un bowl y derrítelo a baño maría o en el microondas. Calentando en intervalos cortos y mezclando hasta que quede completamente liso. Agrega el aceite de coco y mezcla bien para darle brillo y una textura más suave.
Forma los huevitos: Vierte el chocolate derretido en moldes pequeños con forma de huevo o semiesferas, distribuyéndolo de manera pareja. Golpea suavemente el molde sobre la superficie para eliminar burbujas y lleva al refrigerador hasta que el chocolate esté firme.
Prepara el glaseado: Derrite el chocolate blanco a baño maría o en el microonda y si deseas, sepáralo en pequeños bowls y agrega colorante para obtener distintos tonos.
Decora: Retira los huevitos del refrigerador y decóralos con hilos de chocolate blanco y los toppings elegidos, presionando suavemente para que se adhieran.
Finaliza: Lleva el postre nuevamente al refrigerador por unos minutos, hasta que la decoración esté firme. Puedes servir los huevitos de inmediato o guardarlos en un lugar fresco hasta el momento de consumir.
Mermelada de ciruelas