
30 min
Fácil
4 personas
Prepara las verduras: Si usas espinacas frescas, lávalas bien bajo el agua y retira los tallos más gruesos. Si son congeladas, descongélalas previamente y escúrrelas bien para quitar el exceso de agua. Por último, pica la cebolla en cubos y el ajo finamente.
Sofríe la base: Calienta el aceite de oliva en una olla a fuego medio. Agrega la cebolla y el ajo y sofríe por 4 a 5 minutos hasta que estén blandos y transparentes. Luego incorpora las espinacas y cocina 2 o 3 minutos más, revolviendo para que se integren bien con la base.
Agrega el caldo y licúa: Vierte el caldo sobre las verduras y lleva a hervor suave por 5 minutos. También agrega la crema, la nuez moscada, sal y pimienta. A continuación, licúa todo con una minipimer hasta obtener una sopa de color verde intenso y textura suave. También puedes ajustar la consistencia con más caldo si lo prefieres más líquida.
Sirve: Calienta nuevamente la sopa si es necesario y sirve en tazones. Incluso puedes decorar con un hilo de crema, semillas tostadas o crutones de pan. De hecho, las verduras de temporada como arvejas o brócoli pueden ir muy bien combinadas con las espinacas en esta misma receta.
Maremoto