
10 min
Fácil
6 personas
Prepara los aromáticos: Mide 2 g de hojas de romero equivalentes a 1 cucharada ya deshojadas y secas. Luego pela 2 dientes de ajo, quítales el germen y coloca en el mortero la sal, añade romero y ajo y tritura con movimientos circulares hasta perfumar.
Muele hasta integrar: Trabaja con golpes y giros constantes, rompe los cristales de sal mientras deshaces el ajo y el romero, incorpora 1 cucharadita (2 g) de eneldo seco y continúa moliendo hasta lograr una textura arenosa con puntitos verdes bien repartidos.
Sazona la carne: Seca la carne de vacuno con papel absorbente para que el adobo se adhiera mejor; espolvorea por ambos lados, masajea con firmeza y distribuye de forma pareja, sin excederte, así no ocultas el sabor propio del corte.
Reposa antes de la parrilla: Deja la carne ya sazonada entre 15 y 30 minutos a temperatura ambiente para que los sabores se integren. Si buscas un gusto más intenso, refrigérala hasta 1 hora y vuelve a atemperarla antes de llevarla al fuego.
Pollo a la mantequilla