
10 min
Fácil
4 personas
Enfría los ingredientes: Mantén el vino pipeño bien frío en el refrigerador y el helado de piña firme en el congelador hasta el último momento. Así, el maremoto se mantiene frío y el helado no se derrite demasiado rápido.
Agrega el helado: Coloca una generosa bola de helado de piña en el fondo de cada vaso largo. Este es uno de los ingredientes que le da al maremoto su característico sabor dulce y frutal.
Vierte el pipeño: Agrega el vino pipeño bien frío, dejándolo caer suavemente por un costado sobre el helado. Poco a poco, la mezcla comenzará a espumar y el helado se irá integrando con el vino.
Termina con la menta: Añade un chorrito de licor de menta para darle ese característico toque verde y fresco. Disfrútalo apenas esté listo, mientras el helado aún está firme y el trago bien frío.
Pizza Catrina