
34 min
Fácil
4 personas
Atempera la carne: Saca el lomo vetado del refrigerador al menos 30 minutos antes de cocinarlo, para que llegue a temperatura ambiente. De esta forma se cocinará de manera pareja y no quedará frío por dentro mientras se dora por fuera.
Sazona el corte: Seca la carne con papel absorbente y frótala con el ajo machacado, el aceite, la sal gruesa, la pimienta y el orégano. Deja que tome el sazón mientras enciendes la parrilla, así los sabores penetran mejor en la superficie.
Calienta la parrilla: Prende el fuego con anticipación y espera a que las brasas estén cubiertas de ceniza gris, con calor fuerte y parejo. La parrilla debe estar bien caliente antes de poner la carne para lograr un buen sellado.
Sella la carne: Coloca el lomo vetado sobre la parrilla caliente y déjalo sin moverlo durante 4 a 5 minutos, hasta que se forme una costra dorada. Luego dale vuelta una sola vez y sella el otro lado por el mismo tiempo para conservar los jugos.
Cocina al punto deseado: Baja la carne a una zona de calor medio y continúa cocinándola según el punto que prefieras: unos 3 minutos por lado para que quede jugosa o un poco más si la quieres bien cocida. Para comprobar el punto, presiónala suavemente con una pinza y fíjate en su firmeza.
Antes de llevar a la mesa: Retira la carne y déjala reposar 5 minutos sobre una tabla antes de cortarla. Este paso permite que los jugos se redistribuyan, de modo que cada trozo quede tierno. Después corta en contra de la fibra y sirve de inmediato.
Pizza Catrina