
120 min
Intermedio
6 personas
Marina el cordero: En un bowl mezcla la miel, la salsa de soya, el ajo picado, el romero, el aceite de oliva, sal y pimienta. Luego unta la pierna de cordero con la mezcla, cubriéndola bien por todos lados, y déjala marinar durante al menos 30 minutos para que tome sabor.
Hornea la carne: Pon el cordero en una fuente y llévalo al horno precalentado a 180 °C durante 80 a 90 minutos. Durante la cocción, báñalo con sus propios jugos cada 20 minutos para mantenerlo jugoso y ayudar a formar un glaseado dorado. Estará listo cuando la carne se desprenda fácilmente del hueso.
Prepara la pastelera: Procesa los granos de choclo con la leche hasta obtener una mezcla espesa. Luego, pásala a una olla con la mantequilla y cocínala a fuego medio durante 8 a 10 minutos, revolviendo constantemente hasta que espese. Incorpora la albahaca picada, el azúcar, sal y pimienta, y mezcla bien.
Arma el plato: Vierte la pastelera en una fuente para horno y distribúyela de manera pareja. A continuación, acomoda los trozos de cordero por encima y gratina durante unos 10 minutos, hasta que la superficie quede ligeramente dorada.
Disfruta: Una vez listo, lleva la fuente a la mesa y sirve el cordero junto con una buena porción de pastelera. Puedes terminar con un poco de los jugos del asado por encima para darle todavía más sabor.
Cheesecake en Air Fryer